El miercoles, 4 de junio, madrugon para irnos a Vang Vieng, pequenha ciudad dentro de la provincia de Vientiane a unas 3 horas de la capital.
El viaje, sin duda nada que ver con el de Chiang Mai a Chiang Khon, esto si que fue un sube y baja montanhas por una estrecha carretera en la que conviven peatones, coches, ciclomotores, bicis y VACAS (si que parecen de cera, ya que se quedan tan panchas en el medio de la carretera y ni se inmutan), en una perfecta armonia con la teoria del si pasan 2 es porque caben 3!!!.
A medio camino tuvimos que hacer una pequenha parada porque los frenos estaban ardiendo, asi que a remojar las ruedas un rato con panhos de agua y a reemprender el viaje. Aprovechamos para hacer unas fotos del paisaje.
Por fin tras casi 7 horas llegamos a Vang Vieng, donde nos esperaba el Tuk Tuk de turno para acercarnos a la ciudad desde la estacion de autobuses.

Nada mas llegar a Vang Vieng, enseguida nos damos cuentas del porque de la ciudad de las 2 caras, lo primero que divisamos es una pareja de chicas en bikini, caminando por la calle como si estuviesen en Ibiza y con una alta dosis de alcohol en el cuerpo!!! Eran las 5 de la tarde!!!. Ademas en la calle que nos dejo el Tuk-tuk, todo tenia una pinta bastante guarrilla eso si, dormir era tremendamente barato 2-3 EUR la habitacion doble. Ante semejante panorama, desplegamos el plan B y nos fuimos a buscar algo un poco mas caro y bien, con caminar 10-15 minutos pasas a la otra cara de la ciudad, al lado del rio, una docena de resorts con una ambiente muy tranquilo donde lo primero que ves al entrar al jardin de alguno de ellos es esto:

Un paisaje precioso, formado por unas enormes montanhas karsticas, la mayor parte de ellas perforadas en su interior de manera natural, por lo que hay multitud de cuevas, que al ser rocas calizas dejan unos techos y suelos dominados por estalactitas y estalacmitas tremendos. Si a estas montanhas le anhadimos unos preciosos valles y los cultivos de arroz, te encuentras aislado en un paraiso.
Tuvimos bastante suerte, por ser temporada baja, la habitacion, esta de la foto nos costo solo 30 USD por noche, el precio normal es el doble.
Nos llamo mucho la atencion que los puestes tienen todos un peaje, en funcion de si eres peaton, bici, moto o tractor y el precio es el mismo para turistas que para locales.
Muchos por ahorrarse el peaje, se la juegan cruzando el rio!!!.
El tiempo estaba medio revuelto, sol, nubes, niebla, lluvia.... asi los 2 dias, pero fue todo un espectaculo el ver como la montanha enfrente a la habitacion aparecia, desaparecia, volvia a aparecer.

Alquilamos unas bicis y esta vez eran bicis de montanha de las de verdad!!! Nos fuimos de excursion hasta la aldea de Ban Na Thong, a unos 7 km de la ciudad, la verdad es que fue una gozada, disfrutamos el da a tope.
Y por fin accedimos a la cueva de Tham Phu Kham, no fuimos demasiado adentro porque no teniamos linterna y 2 porque estaba todo bastante resbaladizo y fangoso, solo la escalada de unos 200 mtrs para llegar a la entrada de la cueva, ya es en si una aventura. Dicen que hay un lago azul muy chulo para darse un banho en el interior de la cueva, pero lo dejamos para otra ocasion!!!.
Llegamos al hotel empapados!!!! y llenos de barro hasta la cabeza.
Para rematar el dia, nos fuimos a cenar a este sitio de los que llamamos "Hole in the wall", es decir un agujero en la pared, era diminuto, 2 chapas de tejado entre 2 edificios y como el 99,9% de las veces, la comida excepcional!!!! (Ahhh y muy muy barata).
Justo enfrente estaba esta curiosa peluqueria y no pude resistir la tentacion, el pelo que hay en el suelo no es mio!!!
Al dia siguiente y antes de partir hacia Vientiane, aprovechamos para ir a ver otra cueva, ante la insistencia del tio de Nina.
Tham Jang: Esta cueva, como no hay que acceder a traves de un puente por el que tambien se paga peaje. El entorno nuevamente muy relajante a pesar de la lluvia y para llegar a la cueva, esta vez mucho mas facil, solo habia que subir las escaleras, empinadas, eso si.

La cueva esta completamente iluminada en su interior y desde la entrada hay una vista muy buena de la ciudad.
Literalmente estaba lloviendo dentro de la cueva, nos cayeron unos buenos goterones y tras 20 min de exploracion y fotos, nos fuimos.
Este es el aspecto de los supermecados, la verdad son autenticos, no son Froiz, pero casi todos son iguales.
Ahora llego el momento de irnos a Vientiane (Capital de Laos) y tener el encuentro con la familia y encontrar las raices de Nina, de hecho, nos llevaran a conocer la casa en la que ella nacio!!!!.